Carlos Garrido

La práctica del Yawara ha supuesto para mi ganar seguridad en la caída, agilidad en mi día a día, tener una motivación personal extra y convencerme que con ganas y voluntad se puede conseguir lo que uno se propone. Lo recomendaría sin dudarlo ya que además se obtiene una desconexión del estrés acumulado y porque hay que explorar nuestros propios límites e intentar superarlos. Cada entreno supone un nuevo reto, una nueva experiencia. Añadiría que he ganado en equilibrio y que ha cubierto todas mis expectativas